Bajo este rubro integramos los internamientos en caso de crisis, la renta de espacios y los limpias energéticas de casas y negocios.

INTERNAMIENTOS EN CASO DE CRISIS

El servicio de internamiento está dirigido a personas en crisis por el quiebre de relaciones; pérdida de trabajo y status; codependencia; la muerte de un ser querido; confusión respecto a lo que quiere, puede y debe hacer con su vida; dificultad en el manejo de estados emocionales (ira, angustia, depresión, miedo y soledad); enfermedad, estancamiento, vacío…FALTA DE SENTIDO DE EXISTENCIA. Los internamientos se realizan entre semana y son por períodos de 5, 7, 13 y hasta 21 días en caso de adicciones a sustancias, relaciones conflictivas y pensamientos disfuncionales. Evaluación previa absolutamente indispensable.

RENTA DE ESPACIOS

Con amor hemos construido este espacio privilegiado para experiencias de integración con los elementos de la Naturaleza, el rompimiento de límites y el reencuentro con uno mismo y, desde el 2020, abrimos el uso de nuestras instalaciones a terapeutas, talleristas, centros de desarrollo humano, escuelas y empresas de coaching y consultoría para que desarrollen sus retiros e impartan seminarios, cursos y talleres.

Contamos con una capacidad instalada para 32 personas con sus respectivos servicios: palapas individuales y compartidas, baños, regaderas, salón de usos múltiples, temazcal, poza de barro, círculo para ejercicios psicofísicos, cocina de leña, centro de degustación consciente, círculo sagrado para trabajar alrededor del Abuelo Fuego, canal de agua viva (Apantli), río con pozas y caídas de agua y Laberinto del Sapo. Nuestra Comida que Cura es francamente deliciosa y la degustamos con ojos vendados, en silencio y con las manos. Nuestras tarifas son de economía solidaria.

LIMPIAS ENERGÉTICAS DE CASAS Y NEGOCIOS

Los espacios donde habitamos y trabajamos requieren ser limpiados energéticamente de las emociones de las personas que en ellas comparten y de quienes conviven en su alrededor. Cuando la energía densa se acumula y/o estanca, ello se refleja en desarmonía: accidentes o enfermedades, falta de flujo de la moneda, pleitos, descomposturas múltiples de aparatos e instalaciones.

Se recomienda que la limpieza energética se haga, cuando menos, dos veces al año y siempre que sea necesario defenderse de algún ataque psíquico, dinamizado por envidia, daño o por presencias energéticas que alteran la armonía y, por tanto, la salud de quienes ahí conviven. Estas limpias pueden darse de manera presencial y a distancia. En ambos casos, sus resultados son palpables.