El concepto de enfermedad y sanación dependen de la cosmovisión de quién de ellos habla. En nuestra Casa de Medicina Ancestral la enfermedad es vista como una señal de la pérdida del centro interno y del sentido de la existencia. Consideramos que es el espíritu de la persona el que hace un movimiento hacia la enfermedad para advertirle sobre la necesidad de cambiar sus formas de pensar, ser, sentir y actuar. La sanación xamánica nos lleva a descender del terreno bioquímico al energético y al de la consciencia; a la atemporalidad de un evento único en el que el paciente es capaz de absorber e integrar energía que proviene de lo alto.

LIMPIA ENERGÉTICA

La limpia energética se utiliza para purificar lo denso en el campo de energía de una persona. Los síntomas de que ésta la requiere son: cansancio físico excesivo, bajo ánimo, situaciones estancadas, problemas sin solución aparente. Es de suma importancia saber que somos nosotros los que abrimos o cerramos las puertas a las energías negativas que pululan en el ambiente y también a los “daños” efectuados por personas entrenadas en la magia negra o brujería. Estas se limpian con el humo de copal del sahumerio, loción xamánica, huevo limón y ramo generando como efecto la estabilización y protección de la energía.

EL ARTE DE TRASTOCAR

La sanación atlante es el arte de trastocar; de sentir la energía bloqueada. Lo que se cura a nivel energético se refleja en la sanación del cuerpo físico. Este método, transmitido por el Xaman Heliodoro Benavídez, determina las perturbaciones existentes en la persona basándose en la emisión de las diferentes energías que irradia su campo energético. Esta sanación trabaja a niveles subatómicos en donde se encuentran partículas de luz que son las que se encargan de conducir la energía a través de los meridianos del cuerpo. El xamán redistribuye y renueva las cargas de los centros energéticos logrando el equilibrio requerido para su salud.

CONSTELACIONES XAMÁNICAS

Las constelaciones xamánicas se basan en el trabajo sistémico, los principios energéticos y órdenes del amor de Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares y sirve para tratar los efectos negativos de los acontecimientos desorganizadores en la historia de las familias.

Siempre será sorprendente como los representantes pueden sentir lo mismo que aquellos a quienes están representando, sin saber nada acerca de las relaciones entre los miembros de una familia. Ello es factible porque el mundo fenomenológico, el alma de la familia se hace presente propiciando movimientos a través de los cuales las experiencias ocultas u olvidadas son traídas a la luz encontrando, así, el camino a la reconciliación. A través del lenguaje xamánico, expresado a través de cantos, pases mágicos, toque de tambor y movimientos plumarios, el xaman interviene en momentos decisivos para recibir información y apoyo proveniente de otros planos, para desbloquear los cuerpos físico, etérico (fuerza vital) y astral (energía emocional) de los así representados. Las sensaciones de malestar y/o dolor se liberan garantizando que nadie se queda con “algo que no es suyo”.

CORTE ENERGÉTICO SEXUAL

Normalmente no estamos conscientes de que cada vez que entablamos una relación sexual, jalamos no solo las energías de la pareja sino también, la de las personas con las que ésta, a su vez, haya sexado. Ello se traduce en una maraña energética de nuestra energía creadora que se deshace con 7 años de celibato. El Corte Energético Sexual libera dicha maraña y evita que nuestra energía sea drenada a través de los canales energéticos que entretejemos al compartirnos en el acto sexual.

ALINEACIÓN MÚSCULO ESQUELÉTICO ARTICULAR

Dentro de la medicina tradicional, la alineación de huesos, músculos, tendones, órganos y articulaciones es la más solicitada para liberar tanto las secuelas del estrés como las derivadas de una mala postura hasta para dormir. La recomendación de la frecuencia en que debe practicarse es trimestral, aparejada al cambio de estación. En caso de una caída o tropezón, la alineación es impostergable para garantizar que todo quede en el lugar que le corresponde.