La Ceremonia es, en sí misma, una actitud reverencial que sacraliza acontecimientos sociales basada en las tradiciones culturales. Su sentido: socializar ante familiares y amigos la celebración de un cierre y apertura de ciclos en la vida. En el Tradición y Costumbre hay cuatro ceremonias; cuando nacemos; a los 13 años, cuando nos hacemos responsables de cosechar lo sembrado por nuestros padres; cuando nos unimos para caminar en dualidad por la vida y a los 52, cuando tenemos la oportunidad de encender nuestro fuego nuevo.

SIEMBRA DE NOMBRE MEXIHCA

Antigüamente, acorde a la tradición mexihca, si algo era importante al momento del nacimiento era identificar, con base en la posición de los astros, la frecuencia energética vibratoria con la que venimos dotados por ser ésta la que determina no solo nuestras características físicas y mentales, nuestras virtudes y defectos sino también, todo aquello que la fuerza generadora universal nos otorga para lidiar con nuestras pruebas, trascender nuestra sombra, evolucionar y poder cumplir con nuestro propósito de existencia. Así y para anclar las energías que hemos de honrar a lo largo de nuestra existencia, se celebra la Ceremonia de Siembra de Nombre; de ahí su trascendencia.


SIEMBRA DE OMBLIGO

En la primera trecena de vida, los padres cumplen con la formación ética y espiritual para el buen caminar de los hijos. Estos asumen la responsabilidad que tienen de cosechar así lo sembrado por los padres. En la ceremonia, agradecen la vida, reciben el consejo de los hombres o mujeres mayores de su linaje y entregan su ombligo al a madre tierra reconociéndose como sus hijos. Así, se ponen al servicio de la vida, responsabilizándose de respetar todo lo vivo y sembrando un árbol pidiendo encontrar su lugar desde donde servir a la creación de la nueva tierra y de la nueva humanidad.


BENDICIÓN ESPIRITUAL PARA CAMINAR EN DUALIDAD

El número de parejas que, hoy en día, se inclinan por celebrar ceremonias espirituales para bendecir su unión fuera de la misa acostumbrada en las iglesias de diferentes religiones, es francamente creciente. En nuestra Casa de Medicina Ancestral ofrecemos dos versiones: el Amarre de Tilma, a la usanza del tradición y costumbre y la Bendición Xamánica.

Las ceremonias se celebran para dar vida a la unión de dos seres que eligen dar un paso decisivo: el de caminar en dualidad por la vida, compartir su proceso evolutivo y formar una familia basada en el respeto y la armonía. Su característica principal es la participación de familiares, padrinos y amigos en la celebración; a través de ofrendas, consejos y bendiciones. Existen dos alternativas: celebrarse acorde a la usanza del tradición y costumbre o amarre de tilma o recibir la bendición xamánica o de los elementos de la Naturaleza, como rostro visible del Gran Espíritu.


ENCENDIDO DEL FUEGO NUEVO

De todos los ciclos que vivimos a lo largo de nuestra existencia, el que da inicio cuando cumplimos los 52 años es el más importante de todos. En los 4 ciclos de 13 años que los preceden, ya tuvimos la oportunidad de vivir todas las experiencias que nos correspondían acorde a las energías específicas que nos son dadas desde el cosmos al nacer y, a esa edad, nos corresponde hacernos cargo de la manifestación plena de esas energías ya que inciden en nuestro propósito de existencia. Así, se nos abren las puertas para volver a vivir nuestra vida, desde la sabiduría que reside en nuestro interior. De ahí que, las personas conscientes, celebren su renacimiento a través de una Ceremonia de encendido de su Fuego Nuevo.


PIPA SAGRADA

La Pipa Sagrada es la Medicina que se entrega, dentro del Camino Rojo o del Tradición y Costumbre, a quienes han realizado su Búsqueda de Visión y la Danza del sol y/o de la Luna. Sirve para elevar nuestras plegarias y gratitud al Gran Misterio, para rezar por la vida de las personas, hablar la verdad y para sanar todas nuestras relaciones. En Tlaltonatzintli la fumamos en ceremonias tradicionales, ritos de iniciación, danzas, acuerdos de entendimiento mutuo o cuando alguien necesita consuelo, consejo y paz interior. Cuando las personas levantan su rezo, es decir cuando se cumple aquello que pidieron con la Pipa Sagrada, traen un colorido listón que dejan colgado, como testimonio, en el árbol de los anhelos.


MIKAKOKONE

Esta es una ceremonia que se realiza los 31 de Octubre de cada año para hacer presentes a los seres que no pudieron nacer o murieron siendo niños.

Con ello se abre la posibilidad de sanar la experiencia del aborto, reconciliándonos con la vida y con la muerte. Hacemos corte de Cempoalxochitl, montamos una grandiosa ofrenda, sanamos en temazcal, se constela para dar a nuestros hijos nombre y apellidos; su lugar en la familia. Se les vela y entierra simbólicamente, entregándolos, así, a la Madre Tierra.


HUEYMIKAILHUITL

Durante Mikailhuitl, La Gran Fiesta del Día de Muertos, realizamos un ritual Ancestral que incluye la preparación y montaje de la tradicional ofrenda con base en una inmersión en la cosmovisión antigüa de la vida y de la muerte. Se constela para reconciliarnos y/o elaborar el duelo de nuestros familiares difuntos y estar así preparados para, en la velación del 1° de Noviembre, dar luz a nuestros ancestros de quienes nos llegan la vida y el destino. En esa noche, se abren los portales para entrar en conexión con los abuelos que nos dan conocimiento desde otros planos de existencia.

La velación culmina con anécdotas de nuestros difuntos intercaladas con el canto de sus canciones preferidas para amenizar, así, el que sus espíritus degusten la esencia de sus platillos y bebidas favoritas.


BARRENDERAS DEL ASTRAL

Dando continuidad al actuar de nuestras sabias ancestras, en la simplicidad del barrer, realizamos la trascendente función de “limpiar la polución astral” de la inconsciente huella que dejan nuestras emociones, pensamientos y actos divisivos que ensucian el ambiente y causan mayor daño que la basura física.

La escoba, se elabora de Malinalli, con varas de anís y mango de madera y se la reviste con protecciones y bendiciones del mundo espiritual transformándola, así, en un instrumento de poder que d utilizamos para enderezar primeramente nuestros corazones y el ambiente en que viven nuestras familias para estar en condiciones de limpiar y purificar “lo denso” en nuestras colonias, entidades federativas, país…nuestro planeta entero. Es creciente el número de barrenderas que se suman a las cuadrillas existentes para cumplir el compromiso de barrer, trimestralmente, al unísono.